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Una Historia Real: "La Historia
de Jorge", I parte
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Instructor de la Banda de Guerra del Instituto Tecnológico de Morelia |
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Página más allá de la Instrucción"
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Trabajar dentro del área correspondiente a la Banda de Guerra es complicado. Ya hemos tocado en varias ocasiones temas como la falta de nombramientos en ese puesto, la mala paga, el nulo apoyo y otros detalles que afectan la posibilidad para que el instructor se desempeñe al cien por ciento.
Hoy quiero tratar un aspecto que no se ha mencionado. Esta historia se basa en hechos reales en los que solo han sido cambiados algunos datos para proteger a nuestro personaje y no "herir sentimientos", por lo cual la llamare: La historia de Jorge.
Jorge es uno de tantos instructores que aman la banda de guerra, que se entrega con alma corazón y vida a la mencionada actividad. No en pocas ocasiones trabaja tiempo extra sin importarle que las horas excedan en mucho a la paga recibida, todo con la sana intención de ver mejorar a su grupo, contentándose con ver la satisfacción reflejada en el rostro de sus alumnos. En pocas palabras, un loco soñador.
Debido a los tiempos de crisis en los que vivimos Jorge hizo cuentas y descubrió que a pesar de su entrega y dedicación en los diferentes lugares en que trabaja su salario no alcanza. Así que revisa sus horarios, actualiza su currículum, viste sus mejores galas y sale a caminar en busca de un nuevo empleo.
Jorge no es un bandero cualquiera, dentro de la ciudad en la que se desempeña como instructor está considerado como uno de los mejores, razón que lo motivo a pensar que pronto encontraría trabajo.
Pero ¡oh sorpresa!, pasan los días, las escuelas se van eliminando poco a poco y el resultado es el mismo, no hay trabajo.
Después de todo la crisis también afecta a las escuelas y los directivos prefieren invertir los recursos en "actividades más importantes" que la Banda de Guerra. Jorge va entrando en la desesperación ya que han pasado algunos meses y lo único que ha conseguido es ajustar más su cinturón y una tibia promesa del Director de la Secundaria 707, conseguirle una horas para dar instrucción de banda, aunque para ello debe tener paciencia mientras se realizan los trámites.
"El tiempo va pasando y Jorge desesperando", esta podría ser la frase que definiera exactamente lo que estaba viviendo nuestro héroe, hasta que por fin, Jorge recibe una llamada en la cual se le pide presentarse ya que al parecer las autoridades de la S.E.P. Han dado luz verde para que comience a trabajar.
Fiel a su costumbre y ansioso de iniciar las actividades se presentó en la 707 pero regresa a casa desilusionado, el director no estaba y nadie más le puede atender para confirmar o desmentir la noticia y mucho menos para autorizarlo a trabajar.
Regresa al día siguiente, al siguiente y la respuesta es la misma " no está el director". Cansado y desilusionado Jorge decide dejar las cosas por la paz, no era la primera vez que lo citaban recientemente dándole esperanzas de trabajar, para al día siguiente decirle que siempre no. A esto debo agregar que Jorge no es un instructor que cobre muy caro, apenas lo justo de acuerdo a como trabaja y lo que se ha preparado, aunque esto no es bien visto por algunos directores, como aquel de la técnica 173, quien prefirió "contratar" (por llamarle de alguna forma) a Javier, otro instructor de esos con poca, muy poca fama y que buscando trabajo en esa misma escuela se dio cuenta que tenía nulas posibilidades de ser contratado por el amplio expediente de Jorge, decide arriesgarse y le dice al director "póngame a prueba, yo le trabajo sin que me pague".
El Director accede encantado y le da las gracias a Jorge, prometiéndole que en caso de que Javier no funcione, le llamará, por el momento recibe a Javier porque la escuela no tiene dinero para pagar.
De pronto, como si el destino jugara con la suerte de Jorge recibe un aviso: "presentarse al día siguiente en la 707".
Por fin encuentra al Director con el que por cierto lleva una cordial relación. Se realizan avances en la organización del nuevo grupo de Banda de Guerra y se platica sobre la forma de seleccionar a los nuevos alumnos, incluso se programa el primer ensayo.
Ese día no hay quien abra la puerta en donde se encuentran los instrumentos. Jorge platicando con el Director decide no quedarse de brazos cruzados y se ofrece para ensayar la escolta que en una semana y media participará en el concurso de zona.
Pasan algunos días de arduo trabajo con la escolta. Gracias a la disposición de sus integrantes y por qué no decirlo de la capacidad de Jorge, se logran notables avances y se comienza a vislumbrar un buen papel dentro de la participación de la escolta, razón por la que Jorge acude con mayor motivación a los ensayos buscando aprovechar el tiempo, todavía no hay llave y solo faltan tres días para el evento.
Ese día al llegar a la escuela recibe una noticia tajante; "debes platicar con la maestra Flor de Educación Física, parece que se encuentra molesta por lo de la escolta. Nadie le aviso". Desde el primer momento Jorge accedió a ensayar la escolta no sin antes decirle al Director: "Solo si la maestra no se molesta" recibe la promesa de que eso no pasaría y al encontrarse con esto se dirige preocupado con Flor para platicar de la situación. Flor no es una maestra con muchos años de antigüedad en el medio, con lo que se pudiera justificar su actitud de estar "amañada", al contrario, es joven y dentro de lo que cabe (según la consideración de Jorge), si no es muy trabajadora, parece que cumple.
En una "amena" platica en la que Jorge expresa su deseo de continuar trabajando con la escolta si no hay inconveniente por parte de Flor, recibe a cambio la "autorización" de ella, acompañada de una retahíla de quejas en contra del nulo apoyo que le brinda el director tanto a su trabajo como el no ayudar para que el hermano de Flor ingrese a la plantilla de la escuela con dos horas que ella ha renunciado.
Flor y Jorge por fin se ponen de acuerdo y deciden seguir adelante, pero hay otro problema, Flor no quiere llevar a la escolta que estuvo preparando Jorge, desde hace tiempo tiene planeado formar una escolta de hombres y ese día la concretaría.
Orgullosa y con el pecho henchido de emoción le presenta a Jorge los alumnos que deben trabajar los tres días que restan para llevarlos al concurso, solo que olvidaba algo, Flor no se había preocupado de ensayar a la escolta femenil, mucho menos a la varonil, por lo cual los alumnos recién se estaban enterando de que irían a un concurso en tres días.
Las caras de ellos dijeron más que mil palabras, "mejor aquí corrió que aquí quedo" y dos valientes pusieron pretexto para no asistir al evento. Flor, como es muy inteligente, les menciona varios nombres de los posibles sustitutos, y así como los nombraba, quienes decidieron enfrentar el reto se encargaban de apagar el orgullo y el animo de Flor. A cada nombre que ella emitía le respondían, "ese no vino", "ese no la hace", "ese es muy burro no alcanza el promedio", "a ese no le gusta la escolta".
Jorge miraba con paciencia la escena, él esta acostumbrado a este tipo de actitudes. Tantos años como instructor le han dado la suficiente experiencia para saber que un alumno impreparado, difícilmente accede a participar en un concurso muy cercano. Flor parecía no entender eso y queriendo demostrar que "sí se puede", reunió una escolta con los primeros alumnos que pasaron y se los entrego a Jorge, quien incrédulo escucho las palabras "estos son los mejores, ya saben marchar". Jorge aguanto estoicamente la sonrisa que tenía a flor de piel y solemnemente contesto: "veré como están y te aviso en unos momentos".
Ustedes saben el resultado, quince minutos bastaron para darse cuenta que el material no era apto para concursar, lo que mas le dolía a Jorge era saber que había perdido un día de ensayo con la otra escolta que ya se había retirado.
Despide a los muchachos sin hacerlos sentir mal pero sin darles esperanzas y le dice a Flor; "si quieres concursar con ellos lo hacemos, pero las mujeres están mucho mejor preparadas". Resignada a medias, Flor considera que es lo mejor y reconociendo que ella no había ensayado a la escolta y aceptando que no tiene los conocimientos suficientes para continuar con los cambios que Jorge ya les ha enseñado, le pide a él que siga ensayando el grupo, comprometiéndose a trabajar en conjunto.
Jorge así lo hace. Cita de nueva cuenta a las alumnas y sacándolas de la incertidumbre en la que estaban les confirma que siempre sí van a concursar ellas. Sin embargo, y por extrañas razones de la vida, un día antes del evento se repite la historia.
Flor amenaza al Director que si no acepta la propuesta para que su hermano trabaje en la institución ella no ira al concurso con las alumnas. Lo raro del caso es que por esta razón el Director le pide a Jorge que no siga ensayando la Escolta, va a platicar con Flor e intentar convencerla para que asista al evento, en caso de no lograrlo le avisará a Jorge para que asista él.
Y logro convencerla. No sin antes haber tenido una extensa platica antes de irse al concurso lo que ocasiono que llegaran tarde al mismo, por consiguiente la escolta a duras penas participó logrando un honroso tercer lugar, nada despreciable para un trabajo de semana y media. Muy satisfactorio para las alumnas e insatisfactorio para Jorge, tenía la inquietud que si no hubieran ocurrido esos retrasos "involuntarios" la cosa pintaba para más.
Como lo mencione al inicio de esta historia, Jorge era un apasionado de su trabajo y le incomodó en gran medida la actitud e irresponsabilidad mostrada por Flor, quien por cierto, después del concurso se encontró con Jorge y si te vi ni me acuerdo, parece que no se conocían ¿le daría un ataque de amnesia?, Posiblemente.
Era una de esas tantas ocasiones en que Jorge viendo actitudes como la de Flor reflexionaba: ¿de que te sirve tu titulo?, ¿para eso?, ¿para qué te metiste en el medio de la educación en donde trabajas con seres conscientes, material moldeable al cual puedes dañar o de alguna forma echar a perder con ejemplos como el tuyo?, ¿para eso?.
De cualquier manera Jorge estaba a gusto con lo que se había logrado, levantar el animo de las alumnas que el primer día jamás se imaginaban a donde podían llegar.
Esta historia contiene muchas sorpresas y cuando Jorge pensó que todo lo malo quedaba atrás le llego otra noticia, "Jorge, necesitas quedarte o regresar hasta la una y media, algunos compañeros desean platicar contigo, es urgente"...
Estimados lectores, les agradezco el esfuerzo de haber leído hasta este punto, han pasado la prueba de la resistencia más la historia es demasiado extensa y tome la decisión de dividirla en dos partes. Aunque cuento con el apoyo, ustedes saben que no toda la pagina es para mi. Así que los invito para que el próximo mes conozcan el desenlace de esta increíble historia, falta lo más importante de la misma. Hasta entonces...
Continuará...
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