Una Historia Real: "La Historia de Jorge", II parte

 
 


Instructor de la Banda de Guerra del Instituto Tecnológico de Morelia

 
 
Braulio D. Hernández Gaona
braulio_tecmor@hotmail.com
(Morelia, Michoacán)
 

 

 


El mes pasado conocimos la breve historia de Jorge, hoy daremos final a esos hechos que vivió al contratarse en un nuevo trabajo.

http://www.cibemex.com.mx - México D.F. Junio "Una Página más allá de la Instrucción"

 

Escolta de Preparatoria del Instituto Villa de Cortés

El mes pasado conocimos la breve historia de Jorge, hoy daremos final a esos hechos que vivió al contratarse en un nuevo trabajo.

Como lo había mencionado, Jorge recibió la indicación de su Director:, quedarse más tarde para una entrevista con sus nuevos compañeros.

Algo que no se dijo en la primera parte de esta historia es que para esta fecha Jorge ya había entregado la documentación correspondiente para tramitar su alta en la S.E.P. De la misma manera, había cubierto los requisitos formales de entrevistarse con el Director y con la representación sindical de esa escuela, por lo que le extrañó que hasta entonces, hubiera un grupo que deseaba entrevistarse con él. Por ser un trabajador del medio, Jorge conocía la problemática existente en la Secundaria 707.

Sabía que existen dos grupos antagónicos políticamente pero nunca se imaginó que los problemas podrían iniciar tan pronto, estaba equivocado.

Jorge acudió puntual a la cita: 13:30 horas a entrevistarse con los compañeros que todavía no conocía, pero algo andaba mal.

Se presentó con el Director y este le informó que ellos no estaban, que esperara un momento más. Ese momento se convirtió en una hora, al final de la misma, los entrevistadores llegaron con el Director y después de otra media hora de platica en la que estaban negociando entre otros asuntos ¿cuál creen?, sí, la entrada del hermano de Flor, por fin se acordaron que habían citado a Jorge para platicar, al cual llamaron con el clásico: "es que no sabíamos que era usted".

Las cosas se estaban aclarando, Jorge había cumplido con los requisitos de la representación sindical que por mayoría prevalecía en la escuela 707, misma que pertenecía al grupo de los "conservadores", pero alguien no estaba conforme.

Sin querer, con su entrada Jorge revivía viejas heridas y en este momento era parte de la discusión. Por esa mala memoria que tengo se me olvidó mencionar en la primera parte que entre otras cosas, Flor le había echado en cara que la dirección de la escuela ya le hubiera entregado nombramiento para trabajar, mientras que a su hermano todavía no le daban solución.

Ahora entendía Jorge el porque de la amnesia de Flor, era del grupo "revolucionario" y estaba resentida, aunque en su debido tiempo Jorge le aclaró que él estaba laborando sin nombramiento, que lo único que deseaba era trabajar.

Obviamente parece que Flor no le creyó porque no conocía la forma de trabajar de la mayoría de esos "locos instructores de Banda de Guerra" y se le hacía mucha belleza para ser cierto. Y se llegó el momento, Jorge estaba frente a frente con los maestros "revolucionarios". A estos los identificó no por sus nombres, sino por sus personalidades.

El "mentir osillo", "pocas palabras" e "incisiva". No hubo palabras de bienvenida, el momento no estaba para eso. Solo hubo un discurso de aquellos que Jorge detesta escuchar. Discursos políticos en los que se hace mención de la importancia de luchar hombro a hombro para lograr superar el rezago educativo en el que se encuentra nuestro estado, de esos que vencen la voluntad de los hombres y los induce ya bien a integrarse a la lucha, ya bien a dormir por un rato, y al final la pregunta fue escueta: "no podemos seguir avanzando con nuestra lucha si estamos divididos, así que necesitamos saber a que corriente política perteneces, las horas fueron logradas por nosotros y no queremos que sean para gente que venga a obstruir esa labor política tan importante que hemos realizado, ¿a que corriente perteneces?".

Jorge estaba decepcionado y asqueado a la vez. No era posible que si bien no le daban la bienvenida, de menos hubieran tenido un poco más de eso que presumían llamado "política" y hubieran comenzado por preguntarle: ¿de donde vienes?, ¿cómo trabajas?, ¿qué metas tienes como trabajador en la institución?, en lugar de una pregunta tan descarada: "¿a qué corriente perteneces?".

A Jorge no le gusta la política, así se los hizo saber a esos compañeros con caras ansiosas que lo escudriñaban con los ojos saltones como queriendo penetrar en su mente y en su alma. "A mi me gusta trabajar y a eso vengo", la repuesta no fue nada convincente, entre "mentir osillo" e "incisiva", entablaron un ataque verbal como esos que un padre le da a su hijo cuando lo intenta convencer para que no pida el dulce que quiere y coma lo que él cree que le conviene, Jorge resistió estoicamente.

A final de cuentas él ya tiene suficiente tiempo trabajando en ese medio y una edad que no deja que lo convenzan fácilmente. El ataque fue por otro lado, "nosotros conseguimos esas horas y necesitamos saber de que lado estás, además que en algún momento debes definirte por uno u otro lado, nadie puede estar aislado de los dos grupos".

Esto impaciento a Jorge, de manera increíble le estaban echando en cara unas horas de las que todavía no contaba con el nombramiento y respondió un poco enfadado "creo que sería más factible que investigaran mi desarrollo en la otra escuela donde trabajo, por mi parte les digo que he sido integrante de la corriente que en estos momentos defienden pero no puedo agruparme con ustedes hasta saber como trabajan, sé que en algún momento debo definirme pero sería mentirles si les digo que ya estoy con ustedes". Esa respuesta no hizo más que exasperar los ánimos de la maestra "incisiva", quien detrás de esos lentes de botella tenía unos ojos fulgurantes y preguntó: "¿entonces contamos con que ya eres de nuestro grupo?".

Jorge respondió con entereza, "lo único que yo les puedo decir es que no vengo a causar problemas, por eso no me gusta la política, pero si hay que participar en beneficio de la institución lo hago.

Debo aclarar que me gusta la forma de pensar de los "revolucionarios" porque de acuerdo a eso, uno tiene la libertad de elegir con quien se une y no se le obliga a integrarse a determinado grupo, ya por que se lo diga este o aquel".

Los tres maestros intercambiaron miradas de enfado, no podían hacer que Jorge diera un sí o un no definitivo y eso les incomodaba, a todos los que trabajan en una escuela que tiene una situación parecida, saben que un voto nuevo es muy importante, porque puede inclinar la balanza para un lado u otro y ellos lo querían para su grupo, así que hicieron un nuevo intento.

"Mentir osillo" remarcó nuevamente el tan mencionado proyecto político y la forma en que se habían desarrollado las cosas los últimos meses en esa institución y daba por hecho en sus palabras que ya contaban con Jorge en su grupo a cambio de esas horas que eran el resultado de una "lucha incesante" lo que este desmintió de forma categórica: "bueno ya mencioné como está la situación pero si lo que ustedes quieren es que les diga que me uno a su grupo, adelante, estoy con ustedes o díganme ¿qué quieren de mi?".

Ellos se miraron apenados, al fin se daban cuenta que estaban presionando de una forma equivocada y que así no convencerían a Jorge.

Finalmente la maestra "incisiva" quiso ver si lograba algo y volvió a preguntar: "¿bueno entonces damos por hecho que contamos contigo?".

Jorge se quedo pensado, "¿acaso no quedaron las cosas claras?", "¿o será que no me entienden?". Pero no queriendo alargar la discusión contestó, "lo único que les prometo es no causar problemas y que en su momento me integraré con el grupo que considere conveniente". Ellos se volvieron a mirar, esta vez con desaliento, "incisiva" cerró la platica con un dejo de resignación mirando al maestro "mentir osillo" y le dijo: "bueno, ustedes sabrán". No hubo más palabras, solo una despedida de prisa por parte de Jorge que apresurado por el tiempo de ir a trabajar a otro lado puso pies en polvorosa.

Como lo mencioné en la primera parte, esta historia es real, y mi pregunta es: ¿cuantos Jorges existen en mi país?, ¿cuantos Jorges se quedan sin trabajo no solo como instructores sino como profesores de las diferentes áreas de la educación solo por no integrarse a un determinado grupo sin importar cuál es el desempeño que tienen como trabajadores? , ¿así es como vamos a cambiar el retroceso que tenemos en la educación?, ¿viendo por nuestros intereses políticos antes que el beneficio de unas institución educativa?. Peor aún, ¿cuantos Jorges se quedan sin trabajo por gentes como Flor, que sin respetar las reglas que su mismo grupo defiende como "proyecto sindical", en donde se menciona que el lugar se le dará a quien lo merezca por preparación y que el personal de nuevo ingreso tendrá que salir a trabajar primeramente al interior del estado para dar ese nuevo espacio por escalafón a quienes ya han estado fuera de las ciudades importantes para irlos mejorando y evitar la práctica del nepotismo?.

Ah, se me olvidaba. El hermano de Flor todavía no termina de estudiar la normal de Educación Física y el grupo de los "revolucionarios" pide al menos un setenta y cinco por ciento en la preparación de acuerdo al cargo que se va a desempeñar, ¿entonces para quien son las reglas?, ¿para aquellos no pertenecen al grupo?. Y de remate, Flor se portó tan indignada que se le olvidó su famoso proyecto y dejó abandonados a sus alumnos anteponiendo ya no sus intereses políticos sino personales, mostrando una gran falta de profesionalismo y de vergüenza, ya ni se diga de aquello llamado Ética.

Es una lastima que tengamos algunos maestros como ella (que desgraciadamente son muchos), los que están esperando escalar posiciones o beneficiar a otra persona de su familia sin importarles el daño que hacen a sus alumnos al abandonarlos para dedicarse a la "reivindicación del magisterio". Bien dice Jorge: "esos son las malos beneficios que a veces nos otorga el estar sindicalizados". Como deben entender esta historia no tiene un final porque no ha llegado.

Solo les puedo decir que Jorge se encuentra muy feliz porque se sabe fundador de una nueva banda de guerra en su ciudad. El futuro es incierto porque aún no le dan su nombramiento y no sabe a ciencia cierta cuantas horas le van a pagar y que tipo de nombramiento tendrá, pero me pidió que les platicara su historia para que no quede en el vacío lo que a veces sucede internamente en las instituciones educativas.


Se prohibe la utilización de estos archivos en páginas web ó cualquier otro medio de difusión ya sea audio, video, texto sin la autorización del director de CIBEMEX.

Para salir oprime

Para cualquier anomalía en esta página: webmaster@cibemex.com.mx